Bodas · 3 min de lectura
Cómo elegir ramo de novia sin agobiarte
El ramo es la pieza más personal de todas las flores de la boda. Lo vas a llevar en la mano y va a salir en casi todas tus fotos, pero tampoco hay que darle mil vueltas. Con unas cuantas decisiones sencillas se queda resuelto. Esto es lo que solemos mirar contigo en la floristería.
Empieza por el vestido
Trae una foto del vestido si puedes. Si es sencillo, el ramo puede tener más presencia. Si lleva mucho encaje, pedrería o detalle, va mejor un ramo más sencillo, para que no compitan entre sí. También conviene pensar en la caída: un vestido con mucho volumen admite un ramo más grande, y uno ajustado pide algo más contenido.
El tamaño tiene que ir acorde contigo. Un ramo muy grande en una persona menuda puede comerse la figura.
Elige una forma
- Redondo: es el clásico, con las flores bien juntas. Va bien con casi todo.
- Silvestre: más suelto, con verdes y flores que asoman. Encaja muy bien en bodas en el campo o en la sierra.
- En cascada: cae hacia abajo y luce con vestidos de corte sencillo.
- Pequeño de mano: discreto, para quien no quiere cargar con mucho.
Piensa en los colores
El blanco y el crema nunca fallan, pero no estás obligada a elegirlos. El ramo de la foto mezcla rosas de varios tonos, fresias lilas y paniculata con un toque azul, y queda alegre sin perder delicadeza. Si llevas algo de color en la boda, como los vestidos de las damas o una cinta, puedes repetirlo en el ramo. Y si te cuesta decidir, elige un color principal y deja que los verdes hagan el resto.
Ten en cuenta la estación
La fecha marca qué flores estarán a buen precio y en su mejor momento. Tienes una guía con las flores de boda por estación en la sierra. Si te casas en verano, busca flores que aguanten el calor, porque el ramo va a pasar muchas horas fuera del agua.
Flores que aguantan bien y flores delicadas
Rosas, lisianthus, paniculata, fresias y eucalipto aguantan bien todo el día. Las gardenias se marcan con facilidad al tocarlas y las hortensias se resienten con el calor. Con los lirios, conviene quitar los estambres para que el polen no te manche el vestido. Dinos también si alguna flor te da alergia, o si hay algún perfume que no soportas. El ramo lo vas a tener muy cerca de la cara.
Prueba cómo lo vas a llevar
Parece una tontería, pero un ramo pesa, y a veces más de lo que crees. Lo normal es llevarlo con las dos manos, a la altura de la cintura, y no pegado al pecho. Así se ve mejor el vestido. Los tallos pueden ir forrados con una cinta, como el de la foto, para sujetarlo con comodidad.
El ramo de tornaboda
Si vas a lanzar el ramo a tus invitadas pero quieres quedarte con el tuyo, te hacemos un ramo de tornaboda más pequeño. Viene incluido en nuestro paquete Clásico.
Antes de la ceremonia
Cuando te lo entreguemos, guárdalo en un sitio fresco, a la sombra y lejos de radiadores o del aire acondicionado directo. Si lleva los tallos al aire, ponlo en un jarrón con un poco de agua hasta que salgas y sécalo bien para no manchar el vestido. Si los tallos van forrados, te decimos cómo mantenerlo.
Cuánto cuesta
Como orientación, un ramo de novia va de 90 a 150 € (puedes calcular tu boda en la página de bodas). El precio final depende de las flores y del tamaño. Cuéntanos tu idea por contacto o por WhatsApp y lo vemos contigo.
Preguntas frecuentes
¿Con qué flores se hace un ramo de novia?
Las rosas, el lisianthus, la paniculata y las fresias son muy habituales porque aguantan bien todo el día. Se combinan con verdes como el eucalipto y con alguna flor de temporada.
¿Qué es un ramo de tornaboda?
Es un ramo más pequeño que se lanza a las invitadas. Así la novia puede quedarse con su ramo original.
¿Cómo se conserva el ramo hasta la ceremonia?
En un sitio fresco y a la sombra, lejos del sol y de los aparatos de aire. Si los tallos van al aire, en un jarrón con un poco de agua.